Un libro de cocina se usa intensamente: queda abierto sobre la encimera, se mancha y se hojea a menudo. Por eso un libro de cocina requiere decisiones distintas a las de una novela corriente. En este artículo lees en qué fijarte al imprimir un libro de cocina.
Encuadernación: poder quedar plano
Lo más importante en un libro de cocina es que sea resistente y duradero. Elige por eso una tapa dura cosida. ¿Aun así quieres un aspecto lujoso y encuadernado? Entonces una tapa dura cosida con lomo flexible es un buen término medio.
Papel y acabado
Opta por un papel resistente de 135 a 170 gramos para que las fotos queden bien y las páginas no transparenten. Un papel estucado mate o satinado evita reflejos molestos en la cocina. Considera una capa de plastificado repelente a la suciedad y la humedad en la cubierta.
Formato y distribución
- Formato: A4 o cuadrado 21×21 cm funciona bien para recetas con fotos.
- Fotografía a todo color: hace lucir los platos al máximo.
- Márgenes amplios: mantén el texto alejado del lomo y los bordes de corte.
- Secciones: usa pestañas o colores para mayor claridad.
Con gusto reflexionamos contigo sobre la mejor combinación de encuadernación, papel y formato para tu libro de cocina, desde un ejemplar hasta una gran tirada.
