El digital sale barato en cantidades pequeñas; el offset solo compensa en tiradas mayores. La pregunta offset o impresión digital gira, por tanto, sobre todo en torno a tu tirada. Hay un punto de inflexión a partir del cual el offset sale más barato por ejemplar, y ese punto se puede calcular.

El punto de inflexión
Como el offset tiene costes de preparación (planchas), primero los amortizas con un precio unitario más bajo. Con pocos ejemplares esos costes pesan mucho; con muchos casi desaparecen. Al punto en el que el offset se vuelve más barato que el digital lo llamamos punto de inflexión. La técnica detrás de este equilibrio la encuentras en la explicación sobre la impresión offset.
¿De qué depende?
- Número de páginas y formato: más papel desplaza el punto.
- Color: la cuatricromía influye en los costes de preparación del offset.
- Papel y acabado: las opciones especiales también cuentan.
Déjanos calcularlo
No tienes que hacer este cálculo tú: comparamos las dos técnicas para tu tirada y elegimos la más económica. Pide precios para varias cantidades para ver el punto de inflexión de tu libro.
La regla básica
Como regla básica, el punto de inflexión en los libros suele estar entre 100 y 300 ejemplares. En un libro grueso a color el offset puede salir más barato ya desde unos 100 ejemplares; en un cuadernillo fino en blanco y negro el punto está más alto.
Ante la duda, pide el cálculo dos veces. Solicita un precio para la cantidad que seguro necesitas y otro para el doble. Si ves que el precio por ejemplar baja bastante con la cantidad mayor, estás cerca del punto de inflexión; si se mantiene plano, el digital sigue siendo la opción lógica para tu libro.
Esto es de verdad una regla básica: el punto exacto varía en cada proyecto. ¿Dudas entre offset o digital para tu tirada? Lee también nuestro artículo sobre la diferencia entre impresión offset y digital para conocer la técnica.
Por qué el offset solo compensa en tiradas más altas
La diferencia está en los costes de preparación. En offset hay que fabricar planchas y ajustar la máquina antes de que salga el primer pliego bueno. Esos costes los asumes una vez, tanto si imprimes cien como cinco mil ejemplares. La impresión digital no tiene esa preparación: el primer ejemplar cuesta casi lo mismo que el milésimo.
Por eso las dos curvas acaban cruzándose. Por debajo del punto de inflexión el digital es más barato porque no pagas preparación; por encima gana el offset, porque el coste por pliego es menor y la preparación se reparte entre muchos más ejemplares. Dónde está exactamente ese punto varía según el libro: en un cuadernillo fino con muchas páginas a color no cae en el mismo sitio que en una novela gruesa en blanco y negro.
Costes que se olvidan fácilmente
El precio por ejemplar no lo es todo. Con una tirada grande compras también almacenaje: libros que pasan un año en un almacén ocupan espacio y corren el riesgo de quedarse desfasados si cambia algo del texto. Con una tirada digital pequeña pagas más por unidad, pero conservas la libertad de reimprimir rápido y corregir por el camino.
Súmale el plazo de entrega: el offset exige más preparación, el digital está listo antes. Quien tiene una fecha de presentación a veces elige digital a propósito aunque el offset saliera más barato sobre el papel. ¿Dudas entre los dos? Lee también el artículo sobre la diferencia entre impresión offset y digital.
Preguntas frecuentes sobre offset o impresión digital
¿A partir de cuántos ejemplares sale más barato el offset?
Como regla básica, entre 100 y 300 ejemplares, según el número de páginas, el color y el acabado. En libros gruesos a color el punto está más bajo.
¿La impresión digital es de peor calidad?
No. La impresión digital moderna es comparable en calidad al offset. La diferencia está en la estructura de costes, no en el resultado.
¿Puedo empezar pequeño y pedir offset más adelante?
Se puede, pero ten en cuenta que en offset vuelves a pagar costes de preparación. Para reposiciones pequeñas el digital suele seguir siendo más barato.