¿Cosido o encolado? La diferencia explicada

Al encuadernar un libro, coser y encolar son los dos métodos más habituales. La elección entre cosido o encolado determina lo resistente que es tu libro y lo bien que se queda abierto. Aquí te contamos la diferencia y cuándo elegir cada uno.

¿Cosido o encolado? La diferencia explicada

Cosido (taco cosido)

En un libro cosido, los cuadernillos (pliegos de normalmente 16 páginas) se cosen entre sí con hilo antes de montarlos en la cubierta. Es la encuadernación más resistente: el libro se queda mejor abierto, no se deshace con facilidad y resulta ideal para libros de uso frecuente o que deben durar. Encontrarás más contexto sobre las distintas técnicas en la explicación enciclopédica sobre la encuadernación.

Encolado (rustica fresada)

En los libros encolados, las páginas se refilan por el lomo y se fijan a la cubierta con una cola fuerte (a menudo cola PUR). Este método es más económico y rápido, y perfectamente adecuado para novelas, manuales y libros con un número medio de páginas.

¿Cuándo eliges cada uno?

  • Cosido: libros premium, tapas duras, libros gruesos, uso intensivo.
  • Encolado: precio ajustado, tapas blandas, novelas y publicaciones corporativas.

¿No sabes qué encuadernación encaja con tu número de páginas y tu papel? Pide consejo: te recomendamos la opción más resistente y económica para tu libro.

Cosido o encolado y cómo se queda abierto el libro

Una diferencia práctica importante: un libro cosido se abre más plano, porque el lomo cosido es más flexible. Eso se agradece en un libro de cocina, un libro de música o un fotolibro con dobles páginas. Un libro encolado tiende a cerrarse, sobre todo en ediciones finas.

Para libros en los que la imagen o el texto cruza el pliegue, el cosido suele ser la mejor opción. Puedes leer más sobre todas las encuadernaciones en nuestro artículo sobre comparar encuadernaciones.

La diferencia que antes se nota está en cómo se queda abierto el libro. En el cosido, los cuadernillos van unidos con hilo y el taco queda suelto respecto al lomo; abres un libro así y se queda abierto sin que tengas que aplastarlo. Un libro encolado va pegado al lomo y tiende a cerrarse: cuanto más lo abres, más flexible se vuelve.

En una novela eso apenas importa; la sujetas con una mano de todos modos. En un libro de cocina sobre la encimera, una partitura en el atril o un cuaderno en el que se escribe, es decisivo. Lo mismo vale para un fotolibro con imágenes que cruzan el pliegue: con un lomo encolado, el centro de tu foto se pierde en la doblez.

Vida útil y precio

Coser da más trabajo que encolar, así que cosido o encolado es también una cuestión de coste. Un libro cosido cuesta más por ejemplar y lleva más tiempo en el taller. A cambio dura décadas: el hilo no cede, ni siquiera cuando el libro se abre cientos de veces o pasa años en una habitación cálida.

Un lomo encolado es más que suficiente para la mayoría de las publicaciones. Las colas modernas son fuertes y flexibles, y en un uso normal no notas diferencia. Elige cosido si el libro es pesado, se usa a menudo o debe conservarse, y encolado si pesan más el precio y el plazo. Puedes leer más sobre las opciones en nuestro artículo sobre comparar encuadernaciones.

Preguntas frecuentes sobre cosido o encolado

¿Cuál es la diferencia entre cosido y encolado?

Los libros cosidos se unen con hilo y luego se encolan; los encolados se sujetan solo con cola. El cosido es más resistente y duradero.

¿Qué encuadernación se abre más plana?

El cosido se abre más plano, porque el lomo cosido es más flexible. Práctico en libros de cocina y fotolibros con dobles páginas.

¿Cuál es más económico?

El encolado es más económico y rápido de producir, y por eso habitual en novelas y tiradas grandes.