Un libro infantil no solo debe ser bonito, sino también aguantar los golpes. Las manos pequeñas pasan las páginas con fuerza y los libros a veces acaban en el suelo. En este artículo lees cómo imprimir un libro infantil que dure mucho y tenga un aspecto profesional.
Realización resistente
Para niños pequeños es ideal una tapa dura con papel grueso o incluso páginas de cartón. Para niños algo mayores basta con una tapa blanda o tapa dura cosida. Un interior cosido evita que las páginas se suelten.
Papel y colores
- Gramaje: 150 gramos o más para resistencia y cobertura.
- A todo color: los colores vivos y saturados atraen a los niños.
- Plastificado mate: menos reflejos y huellas, y agradable al tacto.
- Esquinas redondeadas: opcional, más seguras para los más pequeños.
Formato
Los formatos cuadrados (21×21 o 28×28 cm) son populares para los álbumes ilustrados, porque las ilustraciones encajan bien en ellos. Elige un formato adecuado a la edad y a las ilustraciones. Con gusto te asesoramos sobre la realización más resistente y segura para tu libro infantil.
